INDICACIONES PARA MODELOS

Cómo prepararte para una sesión

El fotógrafo, director de la sesión o tu agencia te deberán haber facilitado la información sobre el tipo de sesión , estilo de la ropa, etc. Si no fuera así deberías preguntarles con suficiente antelación.

Con esa información deberás a pensar en el acting, la interpretación o el rollo en vas a dar a las poses, cuidando cada movimiento, posición de brazos, manos, pies, piernas, caderas, etc. todos los detalles de cada pose, no olvides la expresión, los gestos y registros de la cara que marcarán la diferencia con otras modelos.

Todo ello acorde con el estilo de la ropa que lleves en cada cambio, puedes mostrarte más tímida, más agresiva, muy dulce, muy sensual, etc. Lleva varias opciones por si en el momento de la sesión te piden que cambies de registro y tengas que hacer otro distinto al que tenias pensado (esto suele pasar más menudo de lo que imaginas).

Siempre deberás llevar poses pensadas, aunque lo normal es que el fotógrafo, estilista, etc. te pedirán una actitud y poses concretas, lleva suficientes poses ensayadas para completar toda la sesión, al menos para 7-8 minutos por cada cambio. No deberás pararte nunca argumentando que no se te ocurre nada, eso normalmente te cierra puertas de futuros trabajos.

Busca en Internet referencias de las grandes modelos, aprende las poses que hacen, no hace falta que copies tal cual, coge el concepto y adaptalos a tus movimientos, a tu cuerpo, las poses aun siendo forzadas deberían quedar muy naturales.

El cuidado físico

El cuidado físico previo a la sesión es fundamental, y marca la diferencia entre una modelo profesional y una aficionada; deberás haber dormido lo suficiente durante los dos o tres días anteriores al de la sesión, procura dormir algunas horas más de lo habitual (mínimo 8h diarias).

Bebe bastante agua entre litro y litro y medio, deberás estar bien hidratada, nada de Alcohol, ni café, ni azúcar, poca sal (mejor nada) y por supuesto nada de carnes grasas, fiambre, ni leche entera. Recuerda que una modelo vive de su imagen, de su cuerpo y de su actitud ante la cámara.

También es recomendable que de forma habitual realices ejercicio cardiovascular como carrera, bicicleta, etc.

Camino a la sesión

Sal con tiempo suficiente, nunca llegues tarde o nunca trabajaras como modelo, mejor ser la primera y esperar al equipo, nunca deberás llegar tarde, nunca.

Come algo ligero pero suficiente antes de la sesión, esta se puede alargar. Nunca vayas a una sesión sin desayunar o sin comer.

  • Muy importante, para el trayecto ponte ropa muy cómoda, nada que te pueda dejar marcas en el cuerpo, ves sin sujetador si quieres llévate uno para la vuelta, con braga o culette sin costuras y que no apriete absolutamente nada, cuidado con los calcetines no deben de apretar, si puedes mejor tampoco te los pongas, nada de vaqueros ajustados, en definitiva deberás llegar sin una sola marca de la ropa.
  • Nada de maquillaje, nada es nada.
  • El pelo siempre limpio preferiblemente lavado el día anterior, sin ningún tipo de productos aplicados al cabello y siempre suelto, ni moños, ni trenzas, nada.
  • Llévate siempre alguna barra energética y fruta, o algo para picar, nunca se sabe cuando acabará la sesión y tienes que estar con energía suficiente durante toda la sesión (algunas editoriales pueden durar 10-12 horas).

Durante la sesión

El mayor tiempo de la sesión lo pasaras con el equipo de maquillaje y estilistas. Aprovecha para hablar con ellos y con el fotógrafo, sobre la actitud del posado en cada cambio. Mantente muy atenta a las indicaciones que te vayan haciendo, no sólo prestes atención, que se vea que estas interesada. Recuerda que dejar una buena impresión puede proporcionarte nuevos trabajos, cada uno del equipo en algún momento necesitará una modelo.

Nunca vayas de sobrada, ves segura pero con modestia. Si realmente eres muy buena modelo, enseguida se darán cuenta, no hay nada peor que tratar con una modelo que va de diva, y luego realizar un trabajo mediocre. Mejor ser modesta y luego sorprender, recuerda que el equipo está acostumbrado a trabajar con modelos y suelen tener muchas referencias para comparar. Recuerda que dejar buena impresión como profesional abre puertas.

Una vez maquillada, peinada y vestida estarás frente a los focos, y el fotógrafo. No te preocupes porque durante los primeras fotos te encuentres algo nerviosa o te parezca que estás algo sosa, es normal, el resto del equipo ya cuenta con ello, posiblemente el fotógrafo también necesite unos minutos para coger su ritmo.

En este momento es muy importante entender perfectamente las indicaciones que te hagan, dependiendo de la forma de trabajar te dejarán más o menos margen de improvisación, pero siempre te irán dando una serie de pautas, de lo que quieren transmitir con cada cambio. Si no entiendes algo no dudes en preguntar, siempre mejor eso que hacer lo contrario a lo que te piden.

Aprovecha, cada sesión es una clase de posado, empápate de todo lo que te comentan, mejor que cualquier curso.

Tienes que sincronizarte a la perfección con el fotógrafo, pronto verás que os entendéis sin a penas utilizar palabras sigue sus indicaciones, él sabe lo que quiere y lo que busca sigue sus indicaciones. Si tienes la suerte de poder repartir con el mismo fotógrafo todo será más fácil y fluido.

Procura no hablar durante el posado, y por supuesto el móvil no existe, ni se te ocurra coger el móvil ara nada.

Lo normal es que entre 5-8 minutos se habrán hecho todas las fotografías de un cambio, cuando acabes con cada uno, aprovecha a preguntar cómo está saliendo la sesión, lo más normal es que el fotógrafo sea sincero y te comente que tienes que reforzar; tomatelo siempre como algo positivo, él está viendo los resultados y siempre querrá sacar más de lo que habéis hecho hasta ese momento, por lo tanto lo normal es que intente corregir los aspectos que detecte estén más flojos para avanzar en la sesión y sacar el máximo de ti, sigue sus consejos el resultado será espectacular.

Recuerda en dar todo en cada pose, juega con poses muy exageradas, y poses más cometidas, y siempre acompañando cada pose con el gesto adecuado. Prueba, exagera, no te cortes, el fotógrafo ya te irá indicando y pidiendo más ímpetu o menos según vaya valorando los resultados. Sorprende y sorprendente, veras como cada sesión es un salto sustancial en tu carrera.

Mucha suerte (y mucho trabajo)